La razón

Sin razón alguna surge el interés
y comienza el largo camino hacia el querer.
Alegrías, entusiasmos, ganas de seguir
sin pensar, sin análisis, sin desear entender.
Traspasamos la puerta hacia el regocijo
necesitando a diario las palabras, el cariño,
como la flor pidiendo ser regada,
como el juguete en las manos de un niño.
Sin razón aparente en un momento entendemos
la necesidad del uno en el otro cada día
el refugio perfecto, el calor, el complemento
ya no vamos solos, juntamos las vidas.
El tiempo nos lleva a fundir nuestras almas
a abrir corazones y darnos por entero
reciprocidad, honestidad, cómplices sinceros
Y por infinitas razones decimos ...TE QUIERO!

Intensa...con su Chocolate Oscuro.

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