Vino a mi manera o CATA DE VINO (TIPS parte THREE)

No soy una experta en esta materia ni pretendo serlo, mas por todos es ya sabido que catar un vino es algo sencillo y solo la práctica, hacerlo muchas veces, nos dará la experiencia al respecto.
Catar es degustar y en el caso de los vinos lo que se intenta es descubrir sabores, olores y otras sensaciones. Para mi es una experiencia excitante y fabulosa.
Yo lo comparo con el disfrute que se obtiene al mirar una obra de arte, al escuchar una pieza musical, leer una poesía o hasta hacer el amor.
En todo caso lo que entra por mis sentidos ha de moverme las fibras del goce.
Tres partes han de involucrarse en esto:
ojos
nariz
boca
Cómo lo hago?... es sencillo.
Tomo el vino a una temperatura adecuada, una copa de cristal fino y la lleno solo un tercio.


OJOS
Sostengo la copa por la base, la coloco frente a mis ojos y contra un fondo blanco, la inclino y observo:
Los tintos presentan colores cereza, rojo, marrón y hasta negro café
Los blancos suelen ser amarillos, blancos o verde claro
El color habla de la fortaleza del vino. Mientras más oscuro sea, su olor será más intenso.
He de observar también la viscosidad y ella refleja el dulzor del vino.


NARIZ
Tomo la copa y sin agitarla la acerco e inspiro dos o tres veces...lentamente....profundamente...
Cerrando los ojos suelo concentrarme mejor en lo que percibo.

Ahora agito la copa unos segundos y esta vez mi nariz entra en ella para aspirar todos los aromas que me hablan de frutas, vainillas, de tabaco o maderas y hasta de chocolate.
Se activan mi memoria y recuerdos ... la imaginación vuela y me dejo llevar a objetos, lugares, momentos...


BOCA
Ahora es el momento de probar el vino. Tomo un sorbo y lo muevo alrededor de mi boca. Dejo a mi lengua jugar con él y allí adentro, a medida que se calienta, la explosión es sorprendente: se liberan todos los sabores y puedo sentir la acidez, el amargo y la dulzura en una primera aproximación.
En ese instante, con el vino en mi boca expulso los aromas por la nariz y eso que ahora percibo es lo que se llama Bouquet: sabores frutales, de clavo o canela, tabaco, pimienta, maderas.... o mieles, cítricos y hasta flores en el caso de los vinos blancos.
Y llega el momento sublime de tragarlo y sentir si es suave o intenso....el éxtasis es total.
Así de sencillo y placentero es el ritual de catar un vino. Déjate llevar por la intuición y las sensaciones. Recuerda que solo la práctica permite entrenar a los sentidos en el reconocimiento de los vinos, sus complejidades y por ende su disfrute pleno. 







 
Intensa...vino y chocolate oscuro.


El placer es el principio y el fin de una vida feliz.
Epicuro

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