Inédito Quevedo

Siento que te acercaste demasiado a mis ojos,
siento que terminé por cerrarlos y callar:
Siento cómo me encimo hacia el doloroso lugar donde las huellas se escapan,
donde no soy más de mí que del otro.
Muerdo los sueños tratando de detenerlos,
pero se van…



Estás allí,
latente, amarillo, distante.
Parece como que nunca voy a alcanzarte,
pero sé que sientes lo mismo.
Somos agua dulce que no quiere tocarse.
Somos ojos cerrados para no vernos.
Somos dos sentidos atados de golpe.
Soy tu carne y tú la mía,
pero sólo imaginados.
Te conozco, te hablo, te siento y me eximo.
Vuelvo a entrar en mí:
descanso,
padezco…
Sé que esperas y ocultas,
sé que cambias y mueres.
Sé que estás allí,
desde que yo estoy aquí.

Rafael Quevedo.
(venezolano)



El talento es un don que Dios nos hace en secreto, y que nosotros revelamos sin saberlo. 
Montesquieu 

Por Intensa para su Chocolate Oscuro.


imagen de Google

Comentarios

  1. Soy la voz cadenciosa de mi propia palabra.
    A veces me silencio para resguardarla del olvido.
    A veces me torno grito para compartirla en el tiempo.
    Y siempre me tornaré escrito, pues allí… estoy VIVO

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