X









   Después de casi una hora de pedaleo constante decidí detenerme. Aparqué la bicicleta y comencé a caminar hacia un rostro X que llamó mi atención. Casi caigo al tropezar con un escalón escapado a mi vista. Iba enceguecida, maravillada, atraída, hipnotizada. 
   Finalmente me detuve frente a él: un gigante mojado que cambiaba de expresión de tanto en tanto. Era una obra de arte en medio de una fuente y de eso tuve la certeza cuando se activaron los chorros y quedé empapada de pies a cabeza. 
   Comencé a reír y la risa se convirtió en carcajadas. Se contagiaron los otros y otros más quienes entre risas, aguas y música no paramos de bailar.


Intensa... chocolate y verano.

Comentarios

  1. Wow

    Chascarro inolvidable.

    Un gusto, amiga.

    ***

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  2. El gusto es todo mío.....bienvenido siempre.

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